Todo de un cliente en un lugar
Datos, etapa, responsable, etiquetas, notas, tareas, archivos y oportunidades. Se abre tocando su nombre en el chat.
Cada persona que te escribe tiene su ficha: datos, etiquetas, notas y oportunidades. Tu agente la completa con la charla y la lee antes de contestar.

Datos, etapa, responsable, etiquetas, notas, tareas, archivos y oportunidades. Se abre tocando su nombre en el chat.
Anota lo que le cuenta el cliente, como su empresa, su ciudad o su dirección, y deja una nota con lo que pidió. No tienes que escribir nada.
Si ya te dio su dirección, no se la vuelve a pedir. Contesta con lo que sabe de esa persona.
Cuando conectas un WhatsApp con historial, tu agente puede leer esos chats y completar las fichas. No pisa lo que tu equipo ya escribió.
Contactos es la libreta de tu negocio. Cada persona que te escribe por WhatsApp, Instagram, Messenger o tu web queda guardada con su ficha: quién es, de dónde vino y qué pidió.
Puedes verlos en grilla o en lista, buscar por nombre, teléfono o etiqueta y filtrar los que te interesan. Desde ahí también crean campañas y sus ventas aparecen en el Pipeline.
Cada persona que te escribe empieza como un lead: alguien que todavía no sabe si va a comprar. Tu agente lo atiende, lo va conociendo y lo deja calificado en su ficha, para que tu vendedor reciba a quien ya está listo y sepa de qué hablar.
La ficha no es un archivo muerto. Tu agente la lee antes de cada respuesta y tú la ves al lado del Buzón, así que quien atienda sabe con quién habla sin preguntar de nuevo.
No. Cada persona que te escribe aparece sola con su ficha, y tu agente la va completando con la conversación.
Sí. Los datos de la ficha se editan cuando quieras, y lo que escribe tu equipo no se pisa solo.
Sí. Tienes tus contactos con etiquetas, notas y tareas, y sus ventas en el Pipeline.
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Hola. ¿Qué vendes? Te cuento cómo quedaría tu negocio.